Día internacional de la mujer

En Kromschroeder creemos que una de las mejores formas de avanzar en igualdad es escuchar y visibilizar experiencias reales. Con motivo del Día Internacional de la Mujer, este 8M queremos compartir la visión de nuestra compañera del departamento de compras, Eva Romero.

“Mi nombre es Eva Romero, soy diplomada en Empresariales y cuento con más de 30 años de trayectoria profesional, principalmente en el área de compras dentro de sectores tecnológicos e industriales.  Inicié mi carrera en el sector de la automoción y posteriormente continué en el ámbito de las telecomunicaciones, donde ejercí como coordinadora del departamento de compras. Allí desarrollé mi experiencia en negociación, gestión de proveedores y toma de decisiones en entornos exigentes y en constante evolución.

Desde hace casi dos años inicié una nueva etapa profesional en Kromschroeder, nuevamente dentro del departamento de compras. Esta empresa me ha dado la oportunidad de incorporarme a su equipo humano, y espero poder aportar toda la experiencia acumulada a lo largo de mi trayectoria, al tiempo que sigo creciendo y adaptándome a nuevos retos.

Desarrollar mi carrera en sectores tecnológicos y tradicionalmente masculinos me ha llevado a fortalecer especialmente mis habilidades de negociación y validación profesional. He aprendido a defender mis valores, mi criterio y mi capacidad con determinación y profesionalidad, en entornos donde a menudo es necesario demostrar más para ser reconocida en igualdad de condiciones.

Hoy en día existe un reconocimiento creciente del talento, la preparación y la contribución estratégica de las mujeres en todos los sectores. La presencia femenina en puestos de responsabilidad es cada vez mayor y el valor de la diversidad en los equipos está más ampliamente aceptado. Aun así, todavía queda camino por recorrer. La brecha salarial y las dificultades de acceso a determinados niveles de liderazgo continúan siendo retos pendientes. En este contexto, las políticas de conciliación juegan un papel fundamental. No solo favorecen el equilibrio entre la vida personal y profesional, sino que también impulsan la promoción y permanencia del talento femenino en las organizaciones. Su relevancia es especialmente significativa en sectores tecnológicos y tradicionalmente masculinizados, donde la igualdad de oportunidades requiere un compromiso firme y estructural.

En este sentido, Kromschroeder está apostando firmemente por la conciliación, ofreciendo condiciones que permiten compatibilizar el desarrollo profesional con la vida personal, algo especialmente valioso en sectores eminentemente masculinos.

A las jóvenes que quieren iniciar una carrera en tecnología o ingeniería les diría algo muy claro:
la capacidad y el potencial de las mujeres está más que demostrado. No te dejes intimidar, demuestra lo que vales y ve a por ello.”